DANZA TEATRO CANTO

«Retomando el fundamento original de la creación de mi estudio profesional de danza, la cual se basó en la preparación integral del bailarín, me doy cuenta de que debo insistir en la importancia de la preparación dancística, actoral y musical como columna vertebral del artista escénico y en respuesta a la necesidad de crear un espectáculo que cimbre las emociones del espectador.

Para ello es necesario que el artista escénico sepa por qué danza, qué piensa, qué imágenes quiere transmitir con su movimiento y con su voz, dejar que su cuerpo hable de su pensamiento, de sus emociones.

No importan las pocas cualidades, condiciones físicas o técnicas que tengamos en el escenario, si no las herramientas con los que contamos para proyectar nuestros sentimientos, darle el valor a la música, al movimiento corporal y a la voz para estremecernos, provocar una comunicación más directa entre la gente, más humana y menos tecnológica.

 Eso es lo que puede lograr la preparación integral de los bailarines, y convertirlos en artistas escénicos más completos.»